Domingo, 17 de  Febrero de 2019 / 19:58:42

Martin Miguel de Güemes.

guemes

“Líder de la guerra gaucha, quien aplacó el avance español con sus tácticas guerrilleras para mantener los ideales de independencia y soberanía nacional”.

En conmemoración a su fallecimiento, es interesante conocer un poco la historia de este General tan representativo del norte argentino. Cumplió una destacada actuación en la Guerra de la Independencia, y también en las guerras civiles argentinas.

Güemes nació en Salta un 8 de Febrero de 1785, a los catorce años ingresó a la carrera militar como cadete en la Compañía del 3er. Batallón del Rey, cuyo cuartel central estaba en Buenos Aires con un batallón en Salta. En el año 1805 su regimiento fue trasladado a Buenos Aires ya que Rafael de Sobremonte, Virrey del Río de la Plata, temía un ataque inglés.

El cual ocurrió al año siguiente, iniciándose así las “invasiones inglesas”. El General Güemes tuvo una participación especial en la Reconquista de Buenos Aires. Fue una figura esencial en la defensa de Buenos Aires como edecán de Santiago de Liniers. En agosto de 1806 Dirigió una carga de caballería, se adentró a caballo en el Río de la Plata, comandando un pelotón de Húsares de Pueyrredón y obligando a rendirse al navío británico "Justina", que había encallado frente al puerto de Buenos Aires. Fue una de las pocas veces en la historia que un buque de guerra extranjera fue capturado por una partida de caballería.

La Junta Gubernativa del Reino de Sevilla, en enero de 1809 le expidió el ascenso a Subteniente efectivo del Regimiento de Infantería de Buenos Aires. Ya en 1810 Güemes parte de la ciudad de Salta, comandando un escuadrón salteño denominado “Partida de Observación”, Yendo a la Quebrada de Humahuaca, donde es el primero en actuar a favor del movimiento de Mayo, interceptando las comunicaciones del enemigo y preparando el terreno para el avance del ejército enviado por la Junta constituida el 25 de mayo de 1810. El 7 de noviembre de 1810 en la batalla de Suipacha ocurrió el triunfo de las armas patriotas, la participación de Güemes fue determinante.

Una vez finalizada la Revolución de Mayo de 1810 la Primera Junta envió una expedición auxiliadora al Alto Perú. Güemes, fue enviado como integrante del Ejército del Norte, al mando de un escuadrón gaucho en la Quebrada de Humahuaca impidiendo la comunicación entre los contrarrevolucionarios y los realistas altoperuanos.

Cuando se iniciaron las sesiones en el Congreso de Tucumán se designa Director Supremo a Juan Martín de Pueyrredón, el cual viaja a Salta ante las críticas y sospechas de personas de Buenos Aires, que dudaban de la capacidad militar de Güemes y sus gauchos. El director, Pueyrredón, no solo quedo muy conforme con él, sino que ordenó que el ejército del Norte se retirara hasta Tucumán y ascendió al caudillo salteño al grado de coronel mayor, logrando de esta manera atravesar la selva oranense y salvar los caudales de la Ceca de Potosí, que estaba en poder de los realistas.

Fue Gobernador de Salta desde 1815, organizó las partidas guerrilleras que impidieron el avance del ejército español en el Alto Perú, permitiendo a San Martín la preparación del ejército de los Andes. La decisión de Pueyrredón fue apoyada por San Martín, compartiendo ambos el aprecio y reconociendo los valores militares y el carisma de Güemes y le confiaron la custodia de la frontera Norte. Con escasos recursos, libró una constante guerra defensiva, la “Guerra Gaucha”, que mantuvo al resto del territorio argentino libre de invasiones realistas.

Dirá San Martín: "Los gauchos de Salta solos, están haciendo al enemigo una guerra de recursos tan terrible que lo han obligado a desprenderse de una división con el solo objeto de extraer mulas y ganado".

Belgrano también valoraba la acción de Güemes. Naciendo entre ellos una gran amistad. En palabras de Güemes a su amigo en una carta: "Hace Ud. Muy bien en reírse de los doctores; sus vocinglerías se las lleva el viento. Mis afanes y desvelos no tienen más objeto que el bien general y en esta inteligencia no hago caso de todos esos malvados que tratan de dividirnos. Así pues, trabajemos con empeño y tesón, que si las generaciones presentes nos son ingratas, las futuras venerarán nuestra memoria, que es la recompensa que deben esperar los patriotas".

El papel de Güemes en el conjunto, era el de organizar la estrategia general. Sus hombres se hubieran hecho matar por él, dada la confianza y admiración que sentían por su líder. Pero él mismo nunca entraba en combate a causa de su hemofilia. Es a causa de esta patología que el 6 de junio, el coronel Valdéz ocupó la ciudad de Salta, y al combatirlo, Güemes recibió un balazo en la espalda. Llegó gravemente herido a su campamento de Chamical con la intención de preparar la novena defensa de Salta. Reunió a sus oficiales y les transfirió el mando y dio las últimas indicaciones. Pero su herida, como cualquier herida profunda de un hemofílico, nunca cicatrizó y murió diez días después, en la Cañada de la Horqueta.

El pueblo salteño concurrió en masa a su entierro en la Capilla de Chamical y el 22 de julio le brindó el mejor homenaje al jefe de la guerra gaucha: liderados por el coronel José Antonio Fernández Cornejo, los gauchos de Güemes derrotaron a "Barbarucho" Valdés y expulsaron para siempre a los españoles de Salta. La Guerra Gaucha seguía en pie.

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