Jueves, 23 de  Mayo de 2019 / 15:45:58

¿Quién dijo que todo está perdido?

La gestión de Weretilneck recibió un salvataje de Nación que le permite llegar a fin de año con el pago de sueldos y la ansiada paz social garantizada. El 2017 es un misterio.

¿Quién dijo que todo está perdido?
yo vengo a ofrecer mi corazón.

Tanta sangre que se llevó el río,
yo vengo a ofrecer mi corazón.

No será tan fácil, ya sé qué pasa, no será tan simple como pensaba,
como abrir el pecho y sacar el alma,
una cuchillada del amor.

En cualquier lugar de la Argentina se puede escuchar las distintas versiones de una canción que siempre, inexorablemente, hace recordar a la más extraordinaria intérprete del último medio siglo, Mercedes Sosa.

Cuando todo parecía perdido, AW volvió a tener un golpe de suerte. Esta vez de Nación. Se dice en el fútbol que para ser campeón en algún momento se tiene que tener algo de suerte. Una pelota del rival que pega en el palo, un penal inexistente que lo cobran a favor, un offside que era y el árbitro dejó seguir. Y Weretilneck hace gala de la suerte. Se podría decir que abusa.

Ya la tuvo con la renegociación de las áreas petroleras que cayeron en el momento exacto. Tanto, que esos fondos le permitieron poner la fecha de las elecciones en el momento que más le convenía. Y ganó.

En ese momento, con las arcas llenas de petrodólares se presentó a los rionegrinos como la alternativa para batallar contra el poder central al que hoy se somete y, entonces, se escuchaba:

Luna de los pobres siempre abierta,
yo vengo a ofrecer mi corazón.

Como un documento inalterable,
yo vengo a ofrecer mi corazón.

Y uniré las puntas de un mismo lazo,
y me iré tranquila, me iré despacio,
y te daré todo, y me darás algo,
algo que me alivie un poco más.

El dar y el alivio tenía que ver con el voto popular y vaya si lo consiguió. Cosechó más del 50% sin más compañía que la de Pedro Pesatti.

El mal criterio para gastar durante la campaña, con bastante de dispendio, empezó a traer incertidumbre entre los rionegrinos; incertidumbre que duró hasta hace algunas horas. Nación, con la devolución de la coparticipación, salvó del naufragio a una gestión que deambula entre promesas e inconsistencias por donde se las busque.

Cuando no haya nadie cerca o lejos,
yo vengo a ofrecer mi corazón.

Cuando los satélites no alcancen,
yo vengo a ofrecer mi corazón.

Y hablo de países y de esperanzas,
hablo por la vida, hablo por la nada,
hablo de cambiar ésta nuestra casa,
de cambiarla por cambiar, nomás.

Muchas veces, los anuncios son eso, cambiar por cambiar, nomás. Hoy, la centralidad del Gobierno está en conseguir cada mes los

1.000 millones de pesos que necesita para pagar los salarios a los estatales.

Esta semana que pasó, fue clave para AW, el acuerdo con Nación le permite llegar a fin de año con cierta tranquilidad que no quiere decir con solvencia. El déficit de caja para salarios estará compensado con la coparticipación y ya se aseguró una Navidad en paz. El resto, lo vemos el año que viene.

Sabe el Gobernador que la crisis es inevitable y para eso se preparó durante el primer semestre de ajuste nacional y que la felicidad y la alegría serán difíciles en el contexto actual. Ahora, las anuncian para el primer trimestre del 2017.

Lo siguiente será la negociación con los gremios. Dio un primer paso al sentar a una mesa oficial a ATE, se reunirá con UPCN para cerrar el pago de la antigüedad y, como señal, acelerar el pase a planta permanente tras los exámenes y, con la Unter, le costará un poco más porque los docentes ya están en tiempo de descuento rumbo a las elecciones en el gremio. La actual conducción debe mostrar algún síntoma de vivacidad.

En medio de “las casi buenas noticias” al Gobernador le surgieron dos problemas graves. El más simple es la denuncia de posible corrupción contra el Secretario de Medios, Guillermo Campetti. En el peor de los casos lo echa y se termina la cuestión.

El caso de la desaparición del policía Lucas Muñoz no se arregla con despedir ministros o jefes policiales. La única respuesta a la sociedad y a la familia es la aparición con vida. No se puede tolerar tanta impunidad provenga de donde provenga.

Por eso, ya nada será como era entonces. Igual AW sigue tarareando:

¿Quién dijo que todo está perdido?
yo vengo a ofrecer mi corazón.

Con eso parece que alcanza.

Modificado por última vez enMiércoles, 10 Agosto 2016 10:13