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Miércoles, 24 de  Mayo de 2017 / 02:12:58

Vivas nos queremos Destacado

Y una vez más, como pasa cada 30 horas en Argentina, una mujer muere asesinada, torturada, violada, quemada…

Fue en la ciudad de Mar del Plata donde aconteció el brutal crimen de Lucía Pérez, una adolescente de 16 años a la que violaron y mataron entre al menos dos personas.

Distintas agrupaciones feministas y de derechos humanos llaman a un paro de mujeres, bajo la consigna Por ni una menos nosotras paramos. La convocatoria es vestir de negro, imitando la huelga de mujeres polacas contra una ley que prohibía el aborto en cualquier caso, sin distinciones.

La lucha se da en busca de la autonomía de las mujeres sobre sus cuerpos, la inclusión del género en los ámbitos laborales, y contra el ejercicio delmachismo como forma de presión y de poder. Es una interpelación a la Justicia para que en sus fallos tenga perspectiva de género.

La liberación femenina se inició desde el principio de la historia y continúa hasta la actualidad haciéndose cada vez más fuerte producto del transcurso de diversos acontecimientos.En Inglaterra, surgió el llamado movimiento de la "Liberación Femenina" formado por un grupo de mujeres que protestaron en contra de la discriminación de la mujer, exigiendo el voto femenino para elegir a los gobernantes. Este movimiento pasó rápidamente a Estados Unidos y las llamaban "sufragistas".

La mentalidad femenina comenzó a cambiar a inicios de la década del 20’, las mujeres comenzaron a transformarse, la ultra femenina y sumisa ama de casa adoptó un estilo más masculino, usandoropas más sencilla para trabajar, algunas se cortaron el pelo, fumaban y usaron pantalones.

La segunda etapa feminista se dio en la década del 60’, con el auge de la rebelión hippie y la liberación sexual. Los principales objetivos del movimiento siguieron siendo los mismos, el derecho al voto, la mejora de la educación, la capacitación profesional, la apertura de nuevos horizontes laborales, la igualdad de sexos en la familia como medio de evitar la subordinación de la mujer y el que ella pueda tener un mayor control sobre su sexualidad.

La trayectoria de las mujeres quedó condicionada por un sistema de género que tiene como objetivo el fortalecimiento del predominio masculino. Si bien fueron muy prósperos los movimientos feministas, la lucha a lo largo de la historia fue marcada por una gran desigualdad política y educacional, una subordinación basada en la discriminación legal y con mucha fuerza en el ámbito laboral, ya que no hace mucho que se empezaron a equiparar los salarios entre hombres y mujeres ejerciendo un mismo cargo o función.

La igualdad de género es fundamental para la realización de los derechos humanos de todas las personas. Sin embargo, las leyes discriminatorias contra las mujeres aún persisten en todos los rincones del mundo. El Feminismo pregona por la equiparación de derechos en ambos sexos. La adquisición por parte de la mujer de los derechos y facilidades tradicionalmente concedidos al hombre, no luchan por ser ni más, ni distintas, ni frágiles, la lucha es por la IGUALDAD.

En 1948, se aprobó la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Se reconoció la igualdad entre hombres y mujeres como base para su cumplimiento. Desde entonces, el Sistema de Naciones Unidas desarrolló una amplia agenda en torno a los derechos humanos de las mujeres.

Naciones unidas en distintos documentos y declaraciones se esforzó por encuadrar el concepto de género. Definiéndolo como la construcción social y cultural que organiza nociones sobre aquello que sería “propio” de lo masculino y de lo femenino a partir de la diferencia sexual. El género es una categoría construida, no natural, que atraviesa tanto la esfera individual como la social.

Treinta años después de que la Convención entró en vigor, el reconocimiento y el disfrute de los derechos en condiciones de igualdad respecto al hombre todavía continúa siendo ilusorio para una gran cantidad de mujeres en todo el mundo. Si bien la Convención fue ratificada por 186 Estados, ésta contiene una cantidad sin precedentes de reservas que se han hecho a los artículos principales, como los artículos 2 y 6, los cuales tienen repercusiones en la vida personal y familiar de las mujeres y las niñas.

“El camino hacia la igualdad de género no es una meta tecnocrática: es un proceso político. Requiere un nuevo modo de pensar, en el cual los estereotipos sobre mujeres y varones dejen lugar a una nueva filosofía que reconozca a todas las personas, independientemente de su sexo, como agentes imprescindibles para el cambio”.pnud - Informe de Desarrollo Humano, 1995.

Esta Igualdad implica que los hombres y las mujeres deben recibir los mismos beneficios, recibir las mismas sentencias y ser tratados con el mismo respeto.

Parece redundante aclararlo tantas veces, pero parece que la historia demuestra que el machismo argentino heredado de generación en generación, es cada vez más fuerte. Todavía se oyen mujeres hablando sobre la vestimenta de las víctimas, la condición social, la edad, el largo de la pollera.

Somos muchas más, pero aún no logramos unirnos todas en la lucha. Con el surgimiento del #NIUNAMENOSnacido de la necesidad de decir “basta de femicidios”. Cada vez más personas están siendo participes de esta lucha, entendiendo la real finalidad de esto, no es solo la equiparación de derechos civiles , sino el final de tantas muertes impunes, de tanta discriminación, porque en Argentina cada 30 horas asesinan a una mujer sólo por ser mujer.

El hombre puede llegar a Marte, pero todavía la sociedad no puede respetar a una Mujer. ¡¡¡Por ni una menos nosotras paramos!!!