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Sábado, 24 de  Junio de 2017 / 22:25:26

¿Alberto, en qué te han transformado?

Nada de lo que hizo en su primera etapa logró continuidad. Pasó de recuperar salarios a apretar y amenazar para se firme por debajo de la inflación. Además, como las gestiones anteriores, le descubrieron un vagón de ferrocarril con víveres electorales.

Julio López, Los Sauces, las denuncias contra el titular de la FIA, Santa Cruz prendida fuego, inflación imparable, trabajo que se pierde, jueces de la Corte Suprema de Justicia que provocan a una sociedad que creía tener algunas cuentas saldadas. El cóctel que envuelve al país no es muy halagüeño y nada hace pensar que se estará mejor.

Río Negro está inmersa en un mundo de fantasías que provoca Don Alberto y es alentado por el gobierno nacional. Mientras todo se cae a pedazos y la crisis se visualiza en el horizonte, Don Alberto viaja a China, presenta un plan de endeudamiento con una precariedad que asusta y la deuda a corto plazo asfixia.

Don Alberto heredó el poder que el pueblo le dio a Carlos Soria. Se podría deducir que los objetivos de la fórmula eran los mismos.

Don Alberto recibió una provincia con un altísimo grado de endeudamiento y con el acompañamiento de todos logró ponerla en caja.

Luego, la llegada de Mauricio Macri y la mala administración hicieron que todo volara por los aires y hoy el déficit y la deuda son un problema grave y eso que se desconoce su real dimensión.

Don Alberto llegó para que los empleados públicos recuperaran derechos y mejoraran su nivel salarial en base a paritarias por encima de la inflación. Hoy, aprieta, exige y amenaza hasta lograr acuerdos salariales a la baja.

Don Alberto tuvo la fortuna de tener en sus manos la negociación de los contratos petroleros, lo hizo y malgastó casi 1.500 millones de pesos en cuestiones nimias y en el propio funcionamiento del Estado.

Don Alberto llegó para, por fin, darle una respuesta a la fruticultura. Usó a los chacareros durante la campaña, los descartó y hoy están peor que nunca a pesar de la devaluación y otros beneficios indirectos.

Don Alberto dijo que venía a realizar las obras importantes de integración provincial y no hay ni una sola.

Don Alberto manda a sus adláteres a que presenten el Plan Castello en cada región. Esta última semana fue el turno del Valle Inferior y a tenor de los que estuvieron todo rozó lo patético. La primera explicación que dio Alejandro Palmieri fue que se podía plantear el endeudamiento de 9.000 millones de pesos debido a que las cuentas públicas están saneadas. “Es como si un empleado va a tomar un crédito y tiene el recibo de sueldos limpio”, dijo para ejemplificar la mentira.

Don Alberto prometió que “nunca más” la Provincia se arrodillaría ante Nación. Va semanalmente a Buenos Aires y lo entretienen con viajes a España y China acompañando al Presidente.

Don Alberto dice que el viaje es para seducir inversiones para Río Negro y el Plan Castello ni siquiera tiene presupuestadas las obras que se quieren ejecutar.

Don Alberto siempre fue tomado como el paladín de la seguridad debido a lo bien que se vendió el funcionamiento del Consejo Local de Seguridad de Cipolletti. En la Provincia el fracaso es estruendoso.

Don Alberto era la cara de la institucionalidad y ahora quiere modificar la Constitución para perpetuarse en el poder. Sus allegados no visualizan el fastidio social que generan esas acciones.

Río Negro si no recupera cierto nivel de racionalidad estará en problemas en el corto plazo. La forma de volver a la normalidad es gobernando todos los días y tomando decisiones que tengan que ver con los rionegrinos. El problema que enfrenta Don Alberto es que preside un gobierno sin partido, por lo que él y su vice deben hacer todo al mismo tiempo. Los funcionarios no hacen otra cosas que lo justo como para cobrar un salario y poseen nulo compromiso ideológico o de pertenencia. Las encuestas revelan con claridad la mirada que se tiene de los funcionarios.

Vagón de la vergüenza
La llegada de un vagón con víveres electorales a Ingeniero Jacobacci vuelve a poner en debate el desprecio de la política por la gente. El reparto a mansalva que se hace de los recursos del Estado deja al descubierto una vieja práctica que nadie quiere que termine. Es curioso que no se haya desatado un escándalo. Sólo reaccionó el Fiscal de Investigaciones Administrativas que abrió un expediente y luego fue con una denuncia penal a la Justicia contra el ministro Fabián Galli. La política sólo emitió suaves y delicados comunicados de prensa.

Un dato no puede omitirse. Lo bien que funciona la pauta publicitaria que distribuye Guillermo Campetti. Los medios prácticamente pasaron por alto el tema y se disciplinaron de acuerdo a la voluntad gubernamental. Incluso, el diario Río Negro, que puso el tema en tapa, fue suave y mesurado. En otro tiempo, hubiese sido el articulador del escándalo.

Fue tan grosero todo que es difícil buscar explicaciones. Para el gobierno sólo queda despedir al responsable y a la Justicia, por una vez, actuar y sancionar.

En aquel debate entre Daniel Scioli y Mauricio Macri, el actual presidente le espetó al hombre del FpV: ¿Daniel, en qué te han transformado? Fue la frase del debate.

Lo mismo vale preguntarse sobre Don Alberto.

Modificado por última vez enLunes, 15 Mayo 2017 13:25