Domingo, 26 de  Mayo de 2019 / 09:01:03

Historias de un plan Destacado

El debate por estos días gira en torno a la ejecución del Plan Castello. Un ambicioso intento de realizarobras estratégicas para la provincia de Río Negro que constituyen una deuda histórica con el pueblo rionegrino.

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Resuenan como un eco no muy lejano las frases de Alberto Weretilneck cuando en enero de 2017 presentaba el Plan y les comunicaba a los rionegrinos: “… hoy se abre una nueva etapa para el país y la provincia, con la apertura de los mercados internacionales de crédito que se habían cerrado desde la crisis del 2001 …no debemos desaprovechar la oportunidad. Es el momento ideal para salir en la búsqueda de fondos en moneda extranjera para hacer obras y acciones que de otra manera no tendríamos el financiamiento para hacerlo”.

El listado de obras a concretar con financiamiento externo era extenso y se componía en dos etapas: Parques Productivos Tecnológicos e Industriales, Centro de Convenciones, Ciudades Judiciales, Gasoducto para la Región Sur, Pontón Flotante del Puerto de SAE, Complejo Farmacéutico PROZOME, Planes Directores de Desagües Cloacales, Desarrollos de Riego, Construcción de estaciones transformadoras de energía, Repavimentación de rutas y caminos y Obras en aeródromos, entre otras.

El rechazo de un importante número de la oposición y de diversos sectores gremiales se hizo escuchar rápidamente. El 24 de mayo de 2017 el paisaje de la legislatura había salido de lo habitual, ese día se convirtió en una pictografía extraña, vallada, matizada con pecheras gremiales, uniformes policiales, tiznada con humo de caucho, azufre y musicalizada con bombos, silbidos, abucheos y bombas de estruendo.

En ese marco fue aprobado el Plan Castello y 6 meses después, una comitiva de funcionarios rionegrinos encabezada por Weretilneck, partió hacia Nueva York dispuesto a tomar crédito de manera inmediata. Es necesario recordar que aquel 24 de mayo, (día de la aprobación del Plan Castello en la legislatura) el dólar cotizaba en $ 16,30 y el día en que se colocó el bono en el mercado financiero internacional cotizó a $ 17,60. O sea, que desde su aprobación y desde la colocación de la deuda por 300 millones hasta la actualidad (donde el dólar cotizó a $ 24,30) la moneda estadounidense trepó más de $ 8, lo que implica que la deuda contraída y su pago futuro se incrementaron en tan sólo un año un 43%.

Uno de los datos a tener en cuenta es que durante el corriente año comenzará a pagarse los intereses de la deuda contraída. Esos intereses fueron fijados en dólares, por lo cual, debido a las corridas cambiarias, éstos se incrementaron también en un 43%. Como cualquier otra erogación previsible, ese gasto de inversión fue estipulado en pesos en el presupuesto 2018, lo que implica que debido al aumento en la cotización del dólar se tendrá que destinar más fondos al pago de esa deuda en detrimento de otras erogaciones como: mantenimiento de escuelas, hospitales, rutas y caminos, deporte, cultura, etc. Claramente una mala negociación con impacto directo en el bienestar socioeconómico de todos los rionegrinos. Tan mala fue que el ex ministro de economía Alejandro Palmieri adelantó a diferentes medios que no concretarán la segunda etapa del Plan.

Hasta el momento, con las obras estipuladas mediante aportes no reintegrables se beneficiarán más de 20 ciudades – regiones. Pero se debe tener en cuenta que las obras presupuestadas a la actualidad, también sufrirán el impacto del alza del dólar. Con lo cual se estiman inconvenientes en la concreción de las mismas por los costos en los insumos que demanden.

Y si de sumar problemas se trata, debemos tener en cuenta que tres municipios decidieron tomar deuda en las mismas condiciones que lo hizo la provincia. A estas localidades las une su pertenencia política, Cipolletti, Los Menucos e Ingeniero Huergo, que responden a la Alianza política Cambiemos y sus erarios públicos se afectarán de la misma manera que sucedió con la provincia.

Los inversores internacionales hacen negocios y poco quieren comprender sobre devaluaciones de nuestra moneda, inflación o alzas de divisas. Exigen pagos, porque como se dice en la calle: “negocios son negocios” y las deudas deben honrarse. Pero… ¿A qué costo?

Parafraseando a Carl Marx podemos sentenciar que: “La historia se repite dos veces: la primera como comedia, la segunda como farsa”. Quizás, con la colocación de este millonario bono, el gobierno de Río Negro haya querido honrar la memoria de Edgardo Castello, quien también pidió un préstamo al BID durante su gobernación para desarrollo económico y la producción intensiva del IDEVI. Aunque los costos de ello fueron diferentes pero tan elevados como este último bono, ya que si bien no debió afrontar intereses exorbitantes, en su historia tuvo que cargar con los elogios recibidos por el Senado de los EE.UU.

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