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Lunes, 18 de  Diciembre de 2017 / 07:15:47

La columna de la semana

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El que pierde acompaña

"Si Cristina gana en las PASO, la vamos a acompañar", el jefe de campaña de Florencio Randazzo, insistió en que no cederán ante el reclamo de la expresidenta para que el peronismo bonaerense evite la interna.

Alberto Fernández dijo hoy que el randazzismo acompañaría a Cristina Fernández si la expresidenta se presenta como candidata y gana las primarias en el peronismo bonaerense porque "es la regla democrática".

"Es la regla que nos hemos impuesto. ¿Para qué sirve hacer elecciones si el que gana no lo reconocemos?", sostuvo el jefe de campaña de Florencio Randazzo, quien además recordó que el martes presentarán los avales "para ser reconocidos como una lista que compita" en las internas.

Consultado por si el espacio que lidera el exministro del Interior y Transporte podría apoyar o acompañar a la expresidenta si gana la interna, dijo: "Obviamente, pero estamos seguro que nos va a ir muy bien".

En diálogo con radio Mitre, Fernández consideró además que "las PASO no son un acto de ruptura" sino que "son una competencia dentro de un espacio político y el que gana pone la mayoría el que pierde pone una minoría".

El exfuncionario sostuvo que cuando la Fernández de Kirchner habló de la necesidad de construir "la unidad" del peronismo, se refería a "una lista de unidad que resulte de un acuerdo de dirigentes".

Río Negro y Don Alberto en el reino del revés

Mientras el mundo observa el comportamiento del mercado debido al aumento de la tasa, en Río Negro pretenden endeudarse en 580 millones de dólares. La crisis que genera Brasil no permite aventuras alocadas.

María Elena Walsh fue una escritora genial. Sus letras para chicos y no tanto dejaron una estela en la vida de cada argentino. Ni qué decir de su compromiso con la vida y las ganas de vivir.

Uno de los clásicos de esa mujer mágica fue y es El reino del revés. Allí le describe a los niños algunos de los absurdos con los que se pueden encontrar desde la fantasía.

Desde un pájaro que nada a un pez que vuela, un ladrón es vigilante y otro es juez (cuánta verdad) y dos y dos son tres. En ese mundo imaginario de María Elena los bebés usan barbas y bigotes y un año dura un mes.

La gestión de Don Alberto cada vez se parece más a eso. Las ideas terminan siendo alocadas pero siempre en nombre del desarrollo y el trabajo. Dos palabras que se usan a modo de extorsión con la sociedad.

En este mundo del revés rionegrino don Edgardo Castello, en lugar de ser un prócer provincial, terminará siendo un nombre que nos lleve a pensar en la ruina y el default. Pobre Castello.

Hace un puñado de días explotó Brasil por casos de corrupción. Ante eso, Argentina tiembla y tambalea. Los mercados fueron contundentes: cayó la bolsa y subió el dólar. La próxima semana cuando venzan las Lebac todo será incertidumbre.

En el mismo momento en que se tomaba conocimiento de lo que pasaba en el país vecino, la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, instruyó a sus funcionarios para que suspendan la emisión de deuda pautada para el lunes.

En el reino del revés los legisladores e intendentes daban vía libre para que Río Negro se endeude por 580 millones dólares en obras que ni siquiera tienen presupuesto y que cambian al ritmo de la presión de algunos y “la necesidad” de convencer a otros.

Muchas veces pareciera que los que anidan en el poder rionegrino son personas sin historia y desconocen lo que pasó en el país en los 80, en los 90 y en los inicios de este siglo.

Se olvidaron de palabras claves que hacen a los peores recuerdos. Desocupación, pobreza, riesgo país, dólar desbordado, industria paralizada y default. A este tiempo sólo le falta un ministro que advierta: el que apuesta al dólar pierde. O aquel otro que dijo les hablé con el corazón y me contestaron con el bolsillo, como si el mercado tuviese corazón.

La foto del día indica que Río Negro sólo está en condiciones de pagar sueldos dentro de la primera quincena de cada mes con el “favor” de Banco Patagonia de cubrir el descubierto. Las urgencias de tirar la pelota para adelante lo obligan a asumir riesgos peligrosos.

Endeudarse en este tiempo es como salir de shopping con una tarjeta de crédito y al momento de vencimiento hacer el pago mínimo todos los meses. El resultado es que hay que solicitar un crédito para cancelar la fiesta y luego otro crédito para pagar el anterior y, un día, hipotecar la casa para pagar una miserable tarjeta de crédito.

Don Alberto, obsesionado por la re reelección que seguramente no saldrá, confía en que puede convencer a los rionegrinos con promesas de obras que, posiblemente, demoren años y años en tener algún ladrillo pegado.

Con falsas afirmaciones que algún día alguien les demandará, Alejandro Palmieri, Isaías Kremer, Carlos Valeri y el productor de soja, Facundo López, llevan adelante una empresa que presentará quiebra en no más de un par de años. El problema es que ellos no se harán cargo ni del concurso preventivo. Huirán por algún recoveco hacia nuevos destinos. López, ya empezó a decir que su anhelo es ser diputado nacional en 2019. Quizás sea una forma de estar cerca de su casa y cuidar sus bienes.

Río Negro está en problemas. Los responsables quedarán a la vista el día que el trillado y mal implementado Plan Castello se vote en la Legislatura.

Cada rionegrino deberá anotar con marcador rojo cada uno de los nombres que voten en forma positiva. Serán los responsable del futuro.

La última estrofa de la canción de María Elena Walsh dice:

Me dijeron que en el Reino del Revés  
una araña y un ciempiés
van montados al palacio del Marqués  
en caballos de ajedrez.

Tan absurdo como lo que pasa en Río Negro.

¿Alberto, en qué te han transformado?

Nada de lo que hizo en su primera etapa logró continuidad. Pasó de recuperar salarios a apretar y amenazar para se firme por debajo de la inflación. Además, como las gestiones anteriores, le descubrieron un vagón de ferrocarril con víveres electorales.

Julio López, Los Sauces, las denuncias contra el titular de la FIA, Santa Cruz prendida fuego, inflación imparable, trabajo que se pierde, jueces de la Corte Suprema de Justicia que provocan a una sociedad que creía tener algunas cuentas saldadas. El cóctel que envuelve al país no es muy halagüeño y nada hace pensar que se estará mejor.

Río Negro está inmersa en un mundo de fantasías que provoca Don Alberto y es alentado por el gobierno nacional. Mientras todo se cae a pedazos y la crisis se visualiza en el horizonte, Don Alberto viaja a China, presenta un plan de endeudamiento con una precariedad que asusta y la deuda a corto plazo asfixia.

Don Alberto heredó el poder que el pueblo le dio a Carlos Soria. Se podría deducir que los objetivos de la fórmula eran los mismos.

Don Alberto recibió una provincia con un altísimo grado de endeudamiento y con el acompañamiento de todos logró ponerla en caja.

Luego, la llegada de Mauricio Macri y la mala administración hicieron que todo volara por los aires y hoy el déficit y la deuda son un problema grave y eso que se desconoce su real dimensión.

Don Alberto llegó para que los empleados públicos recuperaran derechos y mejoraran su nivel salarial en base a paritarias por encima de la inflación. Hoy, aprieta, exige y amenaza hasta lograr acuerdos salariales a la baja.

Don Alberto tuvo la fortuna de tener en sus manos la negociación de los contratos petroleros, lo hizo y malgastó casi 1.500 millones de pesos en cuestiones nimias y en el propio funcionamiento del Estado.

Don Alberto llegó para, por fin, darle una respuesta a la fruticultura. Usó a los chacareros durante la campaña, los descartó y hoy están peor que nunca a pesar de la devaluación y otros beneficios indirectos.

Don Alberto dijo que venía a realizar las obras importantes de integración provincial y no hay ni una sola.

Don Alberto manda a sus adláteres a que presenten el Plan Castello en cada región. Esta última semana fue el turno del Valle Inferior y a tenor de los que estuvieron todo rozó lo patético. La primera explicación que dio Alejandro Palmieri fue que se podía plantear el endeudamiento de 9.000 millones de pesos debido a que las cuentas públicas están saneadas. “Es como si un empleado va a tomar un crédito y tiene el recibo de sueldos limpio”, dijo para ejemplificar la mentira.

Don Alberto prometió que “nunca más” la Provincia se arrodillaría ante Nación. Va semanalmente a Buenos Aires y lo entretienen con viajes a España y China acompañando al Presidente.

Don Alberto dice que el viaje es para seducir inversiones para Río Negro y el Plan Castello ni siquiera tiene presupuestadas las obras que se quieren ejecutar.

Don Alberto siempre fue tomado como el paladín de la seguridad debido a lo bien que se vendió el funcionamiento del Consejo Local de Seguridad de Cipolletti. En la Provincia el fracaso es estruendoso.

Don Alberto era la cara de la institucionalidad y ahora quiere modificar la Constitución para perpetuarse en el poder. Sus allegados no visualizan el fastidio social que generan esas acciones.

Río Negro si no recupera cierto nivel de racionalidad estará en problemas en el corto plazo. La forma de volver a la normalidad es gobernando todos los días y tomando decisiones que tengan que ver con los rionegrinos. El problema que enfrenta Don Alberto es que preside un gobierno sin partido, por lo que él y su vice deben hacer todo al mismo tiempo. Los funcionarios no hacen otra cosas que lo justo como para cobrar un salario y poseen nulo compromiso ideológico o de pertenencia. Las encuestas revelan con claridad la mirada que se tiene de los funcionarios.

Vagón de la vergüenza
La llegada de un vagón con víveres electorales a Ingeniero Jacobacci vuelve a poner en debate el desprecio de la política por la gente. El reparto a mansalva que se hace de los recursos del Estado deja al descubierto una vieja práctica que nadie quiere que termine. Es curioso que no se haya desatado un escándalo. Sólo reaccionó el Fiscal de Investigaciones Administrativas que abrió un expediente y luego fue con una denuncia penal a la Justicia contra el ministro Fabián Galli. La política sólo emitió suaves y delicados comunicados de prensa.

Un dato no puede omitirse. Lo bien que funciona la pauta publicitaria que distribuye Guillermo Campetti. Los medios prácticamente pasaron por alto el tema y se disciplinaron de acuerdo a la voluntad gubernamental. Incluso, el diario Río Negro, que puso el tema en tapa, fue suave y mesurado. En otro tiempo, hubiese sido el articulador del escándalo.

Fue tan grosero todo que es difícil buscar explicaciones. Para el gobierno sólo queda despedir al responsable y a la Justicia, por una vez, actuar y sancionar.

En aquel debate entre Daniel Scioli y Mauricio Macri, el actual presidente le espetó al hombre del FpV: ¿Daniel, en qué te han transformado? Fue la frase del debate.

Lo mismo vale preguntarse sobre Don Alberto.